Índice

Guía interactiva de cooperativismo de Madrid

1. Concepto de Cooperativismo y Principios Cooperativos

1.1. Introducción a la Economía social y cooperativismo

1.1.1. Economía social

Se denomina economía social al conjunto de las actividades económicas y empresariales, que en el ámbito privado llevan a cabo aquellas entidades que, persiguen bien el interés colectivo de sus integrantes, bien el interés general económico o social, o ambos, de conformidad con los principios:

  • Primacía de las personas y del fin social sobre el capital, que se concreta en gestión autónoma y transparente, democrática y participativa, que lleva a priorizar la toma de decisiones más en función de las personas y sus aportaciones de trabajo y servicios prestados a la entidad o en función del fin social, que en relación a sus aportaciones al capital social.
  • Aplicación de los resultados obtenidos de la actividad económica principalmente en función del trabajo aportado y servicio o actividad realizada por las socias y socios o por sus miembros y, en su caso, al fin social objeto de la entidad.
  • Promoción de la solidaridad interna y con la sociedad que favorezca el compromiso con el desarrollo local, la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres, la cohesión social, la inserción de personas en riesgo de exclusión social, la generación de empleo estable y de calidad, la conciliación de la vida personal, familiar y laboral y la sostenibilidad.
  • Independencia respecto a los poderes públicos.

Forman parte de la economía social las cooperativas, las mutualidades, las fundaciones y las asociaciones que lleven a cabo actividad económica, las sociedades laborales, las empresas de inserción, los centros especiales de empleo, las cofradías de pescadores, las sociedades agrarias de transformación y las entidades singulares, actualmente solo la ONCE.

De acuerdo a lo establecido en la ley específica Ley 5/2011, de 29 de marzo, de Economía Social, en su artículo 2 define el concepto de Economía Social en nuestro ordenamiento jurídico de la siguiente manera:
“Se denomina economía social al conjunto de las actividades económicas y empresariales, que en el ámbito privado llevan a cabo aquellas entidades que, de conformidad con los principios recogidos en el artículo 4, persiguen bien el interés colectivo de sus integrantes, bien el interés general económico o social, o ambos”.


1.1.2. Cooperativismo

Doctrina y sistema socioeconómico que propugna la asociación de productores y consumidores en cooperativas.

El movimiento cooperativo o cooperativismo se define como la doctrina o movimiento socioeconómico que propugna la cooperación de sus integrantes en el ámbito económico y social como medio para lograr que los productores y consumidores, integrados en empresas de adscripción voluntaria denominadas cooperativas, obtengan un beneficio mayor para la satisfacción de sus necesidades. Está representado a una escala mundial a través de la Alianza Cooperativa Internacional.

  Definición de cooperativa

La Cooperativa es una asociación autónoma de personas tanto físicas como jurídicas que se han unido de forma voluntaria para satisfacer sus necesidades y aspiraciones económicas y sociales en común, mediante una empresa de propiedad conjunta y de gestión democrática.

  Principios cooperativos

Los Principios Cooperativos son las pautas mediante las cuales las cooperativas ponen en práctica sus valores cooperativos y que que rigen el funcionamiento de todas las Cooperativas en el Mundo y que se plasman en los siguientes Principios Cooperativos, establecidos por la ACI.

Fueron aprobados por los miembros de la Alianza Cooperativa Internacional, organización de ámbito Mundial creada en 1895 y que representa a más de 800 millones de personas.

Los Valores Cooperativos son una referencia para las Administraciones a la hora de legislar en el ámbito de las cooperativas, y son los siguientes:

Adhesión abierta y voluntaria de los socios y socias: Tanto la incorporarse como abandonar la Cooperativa es voluntario. Las Cooperativas son organizaciones abiertas para todas aquellas personas dispuestas a aceptar las responsabilidades que conlleva la condición de socios, sin discriminación de género, etnia, clase social, posición política o religiosa.

Control democrático de los socios: Las Cooperativas son organizaciones democráticas controladas por sus socios, quienes participan activamente en la definición de las políticas y en la toma de decisiones. Los hombres y mujeres elegidos para representar a su Cooperativa, responden ante los demás socios. En las cooperativas los socios tienen igual derecho de voto (un socio, un voto).

Participación económica de los socios: Los socios contribuyen de manera equitativa y controlan de manera democrática el capital de la Cooperativa.

Autonomía e independencia: Las Cooperativas son organizaciones autónomas de ayuda mutua controladas por sus socios. Si entran en acuerdos con otras organizaciones o tienen capital de fuentes externas, se asegurará que el control esté siempre en manos de sus socios.

Educación, formación e información: Las Cooperativas brindan educación y formación a sus socios , a sus dirigentes electos, gerentes y empleados , de tal forma que contribuyan eficazmente al desarrollo, consolidación y crecimiento de sus Cooperativas.

Cooperación entre Cooperativas: Las Cooperativas sirven a sus socios más eficazmente y fortalecen mejor el movimiento cooperativo, trabajando de manera conjunta mediante estructuras locales, nacionales, regionales e internacionales, creando redes de colaboración y alianzas.

Compromiso e interés por la comunidad: La Cooperativa trabaja para el desarrollo sostenible de su comunidad. Con el objetivo de mantener vivos los valores del movimiento cooperativo y conseguir una sociedad más justa, ética y equitativa, luchando por una sociedad por y para las personas.


1.2. Principios cooperativos en Madrid y en el s. XXI


1.3. Normativa Cooperativa General

La normativa cooperativa tiene referencias legales ya desde la propia Constitución Española, donde en su artículo 129.2, con el mandato a los poderes públicos de fomento de las sociedades cooperativas mediante una legislación adecuada. Por otra parte la no mención de las cooperativas en los los artículos 148 de competencias atribuidas a las Comunidades Autónomas y 149.1 de competencias exclusivas del Estado, en especial en interpretación del 149.3 ha permitido la regulación de las cooperativas por parte de las diferentes comunidades autónomas.

De tal manera que existe una Ley de Cooperativas Estatal y leyes de cooperativas en las Comunidades autónomas.

La Ley de ámbito estatal es la LEY 27/1999, de 16 de julio, de Cooperativas por el que determina que el ámbito de aplicación de la ley Estatal rige en los dos supuestos siguientes:

  • Cuando las sociedades cooperativas desarrollen su actividad cooperativizada, de acuerdo a lo estipulado el artículo 2.2 del R.D 136/2002, de 1 de febrero, en el territorio de varias Comunidades Autónomas, excepto cuando en una de ellas se desarrolle con carácter principal.
  • A las sociedades cooperativas que realicen principalmente su actividad cooperativizada en las ciudades de Ceuta y Melilla.

1.4. Legislación Cooperativa Madrileña

Fuera de estos supuestos anteriores, la legislación que rige a la cooperativas en la Comunidad de Madrid es la Ley 4/1999, de 30 de marzo, de Cooperativas de la Comunidad de Madrid. Es importante entender bien la diferencia entre el ámbito de aplicación de la ley, que viene marcada por el concepto de “actividad cooperativizada”, con el desarrollo del objeto social de la cooperativa que no tiene límites territoriales tal y como especifica en el artículo Artículo de la propia ley autonómica.

Esta ley viene complementada la normativa específica del Registro de Cooperativas Decreto 177/2003, de 17 de julio, por el que se aprueba el Reglamento de Organización y Funcionamiento del Registro de Cooperativas de la Comunidad de Madrid.


1.5. Legislación Contable específica

Las cooperativas se regulan en sus aspectos contables de manera genérica de acuerdo al Plan General de Contabilidad regulado por el REAL DECRETO 1514/2007 de 16 de noviembre por el que se aprueba el Plan General de Contabilidad.

No obstante la aplicación de la normas internacionales de contabilidad a la legislación española y la especificidad de las cooperativas en materia contable están recogidas en la ORDEN-EHA/3360/2010, de 21 de diciembre, por la que se aprueban las normas sobre los aspectos contables de las sociedades cooperativas.


1.6. Legislación Fiscal Cooperativa específica

Las cooperativas están sujetas a un régimen fiscal específico con importantes ventajas, pero con limitaciones y condicionantes que están reguladas por la Ley 20/1990, de 19 de diciembre, sobre Régimen Fiscal de las Cooperativas.




2. Clases de Cooperativas de acuerdo a su naturaleza


2.1. Tipos de cooperativas

Las cooperativas se clasifican en cooperativas primer grado y de segundo grado.

2.1.1. Tipos de cooperativas. En la Comunidad de Madrid.

Las Cooperativas de primer grado en la Comunidad de Madrid pueden adoptar la siguiente tipología:

Comunidad de Madrid. La Suma de Todos
  • De Trabajadores Asociados: Cooperativas de Trabajo; de Iniciativa Social y de Comercio Ambulante.
  • De Apoyo Empresarial: rural (Cooperativas Agrarias y de Explotación Comunitaria), general (Cooperativas de Servicios Empresariales) o financiero (Cooperativas de Crédito y de Seguros).
  • De Autoayuda Consumidora: Cooperativas de Consumidores; de Escolares; y de Viviendas.
  • De Sectores o Funciones Sociales Especiales: Cooperativas de Enseñanza; Sanitarias; de Transporte; de Integración Social; e Integrales.

Los tipos concretos son pues:

También existen cooperativas de segundo grado, grupos cooperativos, etc.


2.2. Proceso de Constitución de una Cooperativa

2.2.1. Trámites para formar una Cooperativa

La creación de una Cooperativa supone en términos generales los mismos pasos y trámites que la creación de cualquier otro tipo de empresa.

Es muy conveniente trabajar sobre la viabilidad del proyecto, elaborando un Plan de Empresa, es decir, transformar la idea de negocio en un proyecto empresarial viable.

Después vienen los trámites administrativos para que la Cooperativa quede legalmente constituida.

  Paso 1. Solicitud de reserva de denominación

Se trata de solicitar una Certificación del Registro de Cooperativas en la que figure que el nombre que hemos decidido dar a nuestra Cooperativa no corresponde a otra ya existente.

Es recomendable que solicitemos más de un nombre, se permiten tres en el modelo oficial, relacionándolos por orden de prioridad.

Este certificado tiene una validez de seis meses desde la fecha en que se expide pudiendo prorrogarse otros seis.

  Paso 2. Desembolso del capital social

Se trata de abrir una cuenta corriente a nombre de la Cooperativa donde los socios realizan el aporte del capital social que le corresponde a cada uno de ellos. El banco es de elección libre por parte de los socios. Se ha de ingresar el capital desembolsado que en el caso de la legislación madrileña debe ser al menos el 25% del capital social.

  Paso 3. Elaboración de Estatutos Sociales

Los Estatutos recogen de qué manera se va a organizar la Cooperativa. Estos, juntos con la Ley, son el marco de referencia en la gestión societaria de la Cooperativa.

Los Estatutos deberán contener al menos los siguientes aspectos:

  • La denominación de la sociedad.
  • El domicilio social.
  • El ámbito territorial dentro del cual la Cooperativa puede desarrollar actividades cooperativizadas.
  • La actividad o las actividades empresariales a desarrollar.
  • La duración de la sociedad.
  • La responsabilidad de los socios por las deudas sociales.
  • Los requisitos para la admisión como socio.
  • La participación mínima obligatoria del socio en la actividad.
  • Normas de disciplina social (faltas y sanciones).
  • Forma y plazo para convocar la Asamblea General.
  • El capital social mínimo.
  • La aportación económica mínima obligatoria para ser socio.
  • Otras exigencias impuestas por la Ley.

El Registro de Cooperativas tiene a disposición unos modelos estándar en función de los tipos de cooperativas que se quiera constituir.

  Paso 4. Calificación previa de los Estatutos Sociales (opcional)

Es un trámite opcional, esto es, solo se realizará si los promotores así lo solicitan. Se trata de la posibilidad de solicitar al registro de Cooperativas competente, antes de acudir al Notario, que compruebe que todos los actos, documentos y acuerdos que hemos adoptado hasta el momento son conformes a la Ley. Es un trámite que suele dilatar más la duración del proceso habitual de constitución, que suele ser de dos meses aproximadamente

Este es un trámite gratuito que se recomienda realizar en aquellos casos en los que se tienen dudas sobre la legalidad de alguno o algunos de los acuerdos adoptados.

  Paso 5. Elevación a Escritura Pública de los Estatutos Sociales

Mediante la firma ante Notario los promotores de la Cooperativa elevan a públicos los acuerdos relativos a la constitución de la Cooperativa, los Estatutos Sociales y la elección de las personas que ocuparán los cargos sociales.

Desde el momento en que hemos realizado el acto formal de constitución de la Cooperativa ante el Notario, la situación de la Sociedad será la de estar en “constitución”. En esta situación, aunque la sociedad aún no figure en el Registro, podrá realizar contratos y obligarse con terceros.

Hay que tener en cuenta que los aranceles notariales, en los casos en que la escritura pública o cualquier otro instrumento público notarial venga impuesto por la legislación cooperativa, tendrán una reducción igual a la que se le concede al Estado.

  Paso 6. Solicitud del Código de Identificación Fiscal (CIF) - Declaración previa al inicio de la actividad

Se solicita en la Administración de la Agencia Tributaria (AEAT) mediante la presentación del modelo 036. En un principio se entrega un CIF provisional, para Cooperativa “en constitución”. Antes de los 6 meses hay que solicitar CIF definitivo.

Este mismo impreso se utiliza para dar comunicación e inicio de actividad de la Cooperativa y las variaciones de datos en la Cooperativa.

  Paso 7. Impuesto de Transmisiones y Actos Jurídicos Documentados

Hemos de presentar este impuesto que grava el 1% del capital social de la empresa. Hay que presentar la liquidación, pero no se ha de pagar cantidad alguna ya que las Cooperativas Trabajo Asociado están exentas de este impuesto. El impreso de liquidación es el modelo 600 de la Dirección General de Tributos de la Comunidad de Madrid Paseo del General Martínez Campos, 30 (no a la Agencia Tributaria).

  Paso 8. Inscripción en el Registro de Cooperativas

La inscripción se deberá solicitar al Registro Central de Cooperativas (para el caso que la empresa cuente con centros de trabajo en más de una Comunidad Autónoma o con socios cuyo domicilio esté en Comunidades Autónomas diferentes) o en el Registro de Cooperativas de la Comunidad de Madrid (en el supuesto en que todos los socios tengan su domicilio en la Comunidad de Madrid y que todos los centros de trabajo se encuentren dentro de la Comunidad de Madrid) en el plazo de un mes a contar desde la fecha de firma en el Notario.

En el período máximo de los tres meses siguientes, a contar desde el momento de entrega de la documentación, recibiremos comunicación del Registro indicándonos si existe alguna irregularidad o si, por el contrario, se entiende que todo lo tramitado es conforme a la Ley. Si la resolución es desfavorable tendremos que hacer las subsanaciones y/o modificaciones sugeridas por el Registro.

  Paso 9. Declaración de comienzo efectivo de la actividad y declaración de actividades y locales

Mediante la presentación, de nuevo, del modelo 036 en la Administración de la Agencia Tributaria, se notificará:

  • La fecha de inicio efectivo de la actividad.
  • La declaración de la actividad principal y/ secundarias que se vayan a desarrollar.
  • Los locales destinados directa o indirectamente al desarrollo de la actividad o actividades.
  • Los impuestos que van a aplicar a la cooperativa y la forma en que estos se liquidan.
  Paso 10. Afiliación de la empresa en la Seguridad Social y alta de los socios -trabajadores que inicien la actividad empresarial

Para poder empezar a trabajar, con anterioridad al inicio de la actividad, hay que solicitar la afiliación de la empresa en la Seguridad Social –caso que se hubiese optado por el Régimen General- mediante el impreso TA6, así como el alta en el régimen que corresponda de todas las personas que empiecen a desarrollar su trabajo. Se presentará la documentación en la oficina que corresponda al domicilio social de la Cooperativa.

  Paso 11. Comunicación de apertura del centro de trabajo

Se ha de comunicar, dentro de los treinta días siguientes, la apertura del centro de trabajo ante la Dirección General de Trabajo y Empleo de la Comunidad de Madrid, presentando una Evaluación Inicial de Riesgos Laborales.

  Paso 12. Libro de Visitas y Libros Sociales Obligatorios

El libro de visita es un Libro obligatorio que ha de tener la empresa por cada centro de trabajo. La Cooperativa ha de disponer y tener actualizador con los acuerdos que se vayan adoptando por los socios al menos:

  • Libro de Actas.
  • Libro de Registro de Socios.

Se diligenciarán ante el Registro de Cooperativas de Madrid antes de empezar a escribir en ellos mediante la solicitud.

  Paso 13. Licencia Municipal de Apertura y Licencias Especiales

La Licencia de Apertura se tramitará ante el Ayuntamiento o, en su caso, en la Junta Municipal que corresponda. Es posible que por razón de nuestra actividad estemos obligados a inscribirnos en registros específicos o a obtener licencias concretas (Registro de Industria para las empresas industriales, habilitado para empresas que se dedican a la Seguridad Privada, etc).


2.2.2. Capitalización del desempleo en pago único. Paso previo si algún/o socio tiene reconocido el derecho a la prestación por desempleo

Obtención de la prestación por desempleo en su modalidad de “pago único”.

Esta ayuda consiste en cobrar la prestación por desempleo (que de forma habitual se recibe en periodos mensuales), de una sola vez, obligándose a aportar el importe correspondiente como aportación obligatoria al capital social de la Cooperativa.

Si la cantidad a percibir no corresponde con el total de las prestaciones no cobradas se solicitará el abono trimestral de la cantidad restante para subvencionar la cotización del socio trabajador a la Seguridad Social en el Régimen que elija. Las cantidades percibidas por el/la trabajador debe aportarse a la Cooperativa en el plazo de un mes desde el momento del cobro de las mismas.

Este pago se tramita en el SEPE y lo pueden solicitar trabajadores en situación de desempleo titulares del derecho a la prestación por desempleo, que acrediten ante el Instituto Nacional de Empleo que van a constituir una Cooperativa en calidad de socio trabajador de la misma.

SEPE

No podrá solicitarlo el trabajador que hubiese hecho uso del “pago único” en los cuatro años anteriores al momento de la solicitud. Además el/la trabajador debe de tener pendientes 3 ó más mensualidades de desempleo por cobrar.

Tenemos que tramitar las solicitudes de capitalización en la Oficina que por domicilio de la futura Cooperativa nos corresponda.

Posteriormente al cobro del pago único tenemos que acreditar en el SEPE la constitución de la Cooperativa y el inicio de actividad.



2.3. Vida interna de una cooperativa

La Cooperativa de trabajo es la figura del cooperativismo que más se acerca al emprendimiento como se entiende actualmente, vinculado al autoempleo, si bien todas las tipologías de cooperativas son formas de emprendimiento.

La cooperativa de trabajo asociado es una sociedad constituida por personas que se asocian para la realización de actividades económicas y sociales de interés común, con estructura y funcionamiento democrático, conforme a los principios cooperativos.

En estas cooperativas el objetivo principal es proporcionar, repartir y consolidar el empleo entre los socios. Por ello constituyen una de las fórmulas fundamentales del autoempleo, en este caso autoempleo colectivo.

La finalidad es la consecución de un puesto de trabajo en las mejores condiciones posibles, de forma que en la Cooperativa el capital está al servicio de las personas y no las personas al servicio del capital.

Pueden desarrollar cualquier clase de actividad económica. En todos los sectores existen empresas Cooperativas.

Las Cooperativas son empresas de responsabilidad limitada, esto es, en caso de concurso (siempre sobre la base de una correcta gestión) los socios y las socias no responderán por las deudas sociales con sus bienes particulares, sino únicamente con lo que hayan aportado al capital social.

Naturaleza: La Cooperativa de Trabajo tiene como fin la creación, mantenimiento o mejora de los puestos de trabajo para sus socios, mediante la organización en común de la producción de bienes o servicios. Es pues un tipo de sociedad de marcado carácter social. Cada socio tiene un voto, con independencia de sus aportaciones al capital.

Regulación: Las Cooperativas que desarrollan su actividad en el territorio de la Comunidad de Madrid deben establecer su domicilio social en esta Comunidad y tienen la consideración de Cooperativas Madrileñas rigiéndose por lo establecido por la Ley 4/1999, de Cooperativas de la Comunidad de Madrid. Pueden constituirse cooperativas de ámbito nacional.

Capital Social: El mínimo es de 1.800 euros (este mínimo no existe en las cooperativas de ámbito estatal). Divididas en participaciones no transmisibles entre los socios. El capital social no es un dinero que deba quedarse intocable en la cooperativa, es una aportación de dinero que debe hacerse al banco en el momento de crear la cooperativa pero que luego puede usarse, gastarse en lo que se estime conveniente.

Aportaciones: Las aportaciones deben realizarse en dinero, pero si lo deciden los socios, pueden consistir en bienes y derechos con un valor económico

Responsabilidad: La responsabilidad de los socios queda limitada al importe de sus aportaciones al capital social, salvo que se prevea otra cosa en los Estatutos sociales. Esto significa, en principio, que en caso de que la Cooperativa deba más dinero del que puede pagar, los socios no tendrían que vender o utilizar sus bienes personales para pagar esas deudas.

Mínimo de socios: Al menos deben ser tres los socios trabajadores que formen la Cooperativa. Ninguno de ellos puede tener más del 45% del capital. Deben ser mayores de 16 años. En el caso de ser extranjero, tener permiso de trabajo o autorización para trabajar.

Trabajadores asalariados: El número de horas no realizadas por los trabajadores no socios no puede superar el 30% del total horas al año de los socios trabajadores (límite legal de la ley madrileña) y 20% a efectos fiscales Ley 20/1990, de 19 de diciembre, sobre Régimen Fiscal de las Cooperativas, con determinadas excepciones previstas legalmente.

Aportaciones obligatorias: Los Estatutos deben fijar el importe de las aportaciones obligatorias para ser socio pudiendo ser igual para todos los socios o proporcional a la actividad cooperativizada que realicen, es decir, a la dedicación en horas de su trabajo.

Beneficios: En caso de existir excedentes o beneficios, es obligatorio destinar un 5% a la Reserva de Educación y Promoción Cooperativa y un 20% a la Reserva Obligatoria El resto puede reinvertirse, destinarse a otras reservas, Retribuir las aportaciones de los asociados (pagar por las aportaciones al capital), o repartirse entre los socios, lo que se conoce como Retorno cooperativo (pagar en función del trabajo aportado por cada socio).


2.4. Órganos de gobierno y participación

2.4.1. La Asamblea

La Asamblea es el órgano máximo de la Cooperativa y está formada por toda la masa societaria de la cooperativa y es el órgano con más poder de todos los órganos de la cooperativa.

Sin embargo, dado que reunir a la Asamblea y tomar decisiones cotidianas resulta complejo, la Asamblea elige a los miembros del resto de los órganos en los que delega parte de las decisiones de la cooperativa para que el funcionamiento sea más ágil. No confundir Asamblea con cualquier reunión que se haga entre los socios de la cooperativa, y menos aún con las reuniones cotidianas de organización del trabajo.

En cada Asamblea debe existir una Mesa que se encarga de dirigir y moderar su desarrollo. Debe estar compuesta, al menos, por un Presidente y el Secretario que, coincidirá con los del Consejo Rector o quienes determine la propia Asamblea. Estos cargos pueden ser rotatorios. Además, el presidente puede decidir en caso de empate, si así se contempla en los estatutos.


2.4.2. Toma de decisiones

Los acuerdos se toman en la Asamblea de forma democrática, siguiendo el principio de un socio – un voto. Los acuerdos de la Asamblea General son de obligado cumplimiento para todos los socios. La asamblea pone de manifiesto el principio básico en las cooperativas de participación y gestión democrática.


2.4.3. Competencias exclusivas de la Asamblea

Nombrar o destituir a los Administradores, los Interventores, los Liquidadores y los miembros del Comité de Recursos.

  • Nombrar o destituir, cuando exista causa justa, de los Auditores de cuentas.
  • Examinar la gestión de la cooperativa.
  • Aprobar las Cuentas Anuales.
  • Decidir sobre la distribución de excedentes o la imputación de pérdidas.
  • Decidir sobre las aportaciones, las cuotas y sobre los intereses que se pagarán por ellas.
  • Modificar los Estatutos.
  • Decidir sobre la relación con otras cooperativas para crear otras de segundo grado (cooperativa de cooperativas), o para unirse creando una nueva.
  • Disolver la cooperativa.
  • Aprobar o modificar el Reglamento de Régimen Interno.

2.4.4. Clases de Asambleas

Las Asambleas generales pueden ser:

 Ordinarias

La Asamblea General ordinaria tiene que reunirse una vez al año (2 veces en el caso de contar con Administradores en vez de Consejo Rector), dentro de los seis meses siguientes al cierre del ejercicio anterior, para examinar la gestión de la cooperativa, aprobar, si procede, las Cuentas Anuales y, en caso de existir excedentes, decidir qué se hará con ellos o sobre la imputación de las pérdidas. Las asambleas extraordinarias pueden celebrarse para tratar cualquier tema de interés para la cooperativa.

 Extraordinarias

Las Asambleas extraordinarias serán las que se convoquen al margen de las establecidas como ordinarias.


2.4.5. Convocatoria

Las Asambleas deben ser convocadas por el Órgano de Administración (Administradores o Consejo Rector). El Órgano de Administración la convocarán por iniciativa propia, atendiendo la solicitud de los Interventores o por solicitud del 10% de los socios o de 50 de ellos mediante anuncio en el domicilio social y cada centro de trabajo, carta enviada al domicilio del socio o cualquier otro medio que garantice su recepción sin perjuicio de utilizar otros medios de comunicación adicionales si así figuran en los estatutos.

La convocatoria se debe hacer al menos entre los quince días y sesenta días de antelación y en ella debe figurar claramente:

  • El orden del día que será fijado por el Consejo Rector y en que deberá figurar los puntos solicitados por el 10% de los socios o 50 de ellos y un punto de sugerencias y preguntas.
  • Lugar, día y hora tanto en primera convocatoria como en segunda debiendo transcurrir entre ambas, al menos media hora.
  • Relación de documentación a acompañar

2.4.6. Adopción de acuerdos

Regulado en el art. 34 de la Ley 4/1999, durante la Asamblea los puntos del orden del día de articularán de acuerdo al procedimiento siguiente, la adopción de acuerdos se realizará exclusivamente sobre los temas que figuren en el orden del día con excepción de:

  • Convocatoria de una nueva Asamblea General, o prórroga de la que se está celebrando.
  • Verificación extraordinaria de las cuentas anuales.
  • Ejercicio de la acción de responsabilidad contra los administradores, los Interventores, los auditores o los liquidadores o su revocación.

Corresponde al Presidente de la Asamblea dar por debatido los puntos y, de no haber consenso sobre la decisión y a petición de algunos de los socios se someterá a votación, pudiéndose esta realizarse a mano alzada, manifestación pública del voto, verbal o escrito de acuerdo a lo estipulado estatutariamente

Cuando la decisión se refiera a elecciones de órganos o revocaciones será siempre secreta.

Los acuerdos serán válidamente adoptados cuando obtengan más de la mitad de los votos salvo reforzamiento establecido en estatutos y los supuestos siguientes que marca la ley:

  • Modificación de Estatutos, fusión, escisión, transformación, cesión del activo y pasivo, emisión de obligaciones, aprobación de nuevas aportaciones obligatorias y otras nuevas obligaciones no previstas en los Estatutos, y la disolución voluntaria de la Cooperativa.
  • El acuerdo de ejercitar la acción de responsabilidad contra los miembros del Consejo Rector, los Interventores, los Auditores o el Comité de Recursos, así como en la revocación de los mismos, si no constara expresamente en el orden del día de la convocatoria.

2.4.7. Órgano de administración. Consejo Rector y Administrador/es

El Consejo Rector (C.R.) es el órgano, en las que la Asamblea general delega la gestión y representación de la cooperativa, para que resulte más ágil la toma de decisiones. Se elige/n por la Asamblea, fundamentalmente entre sus socios . La asamblea también puede modificar su composición, destituir y nombrar otro/s o reelegir a los que están desempeñando.

 Composición del Consejo Rector/ Administrador/es

Si el número de socioss está entre 3 y 10, puede establecerse como órgano de administración a uno o dos administradores . Este caso es el más habitual. Estos administradores son los que asumen la función de gestión y representación de la cooperativa.

Cuando el número de socios de la cooperativa sea inferior a 10, puede existir un Administrador único o dos Administradores, con mandato bienal y reelegibles, que sustituyen al Consejo Rector. Cuando el número de socios es mayor de 10 es obligatorio el Consejo Rector.

Si el número de socios es menor de seis, los Estatutos pueden establecer que coincida la Asamblea y el Consejo Rector, de manera que no hay que elegir los miembros de éste pues todos los socios formarían parte del C.R.

El C.R. debe tener un Presidente y un Secretario, elegibles, si así lo establecen los estatutos en el seno del C.R. o bien directamente por la Asamblea. Los cargos del C.R. tienen una duración entre dos y cuatro años. El cargo de Administrador tiene una duración de dos años, tras los cuales, es necesario cambiar o renovar.

Si la cooperativa lo prevé en sus los Estatutos, independientemente del número de socios uno de los trabajadores no socios de la cooperativa puede formar parte como Vocal del Consejo Rector y será elegido por ellos.

Las consecuencias de no tener al día la renovación de cargos de acuerdo a los estupuilado en estatutos pueden ser importantes tales imposibilitar legalmente a la cooperativa ante terceros, esto es, podrían anularse contratos, el banco podría no dejar sacar dinero, no se puede representar en juicio, etc.

En el caso del C.R. tras la elección y/o renovación de sus miembros, hay otorgarles poderes ante notario, y después hay que inscribir esos poderes en el Registro de Cooperativas. Una vez el socio abandone la cooperativa o deje de ejercer las funciones en el C.R. esos poderes hay que revocarlos, quitárselos. Esto no ocurre con la figura de administrador/es, donde los poderes son inherentes al cargo y van con él, cuando cesa en el cargo de administrador, lógicamente, el poder para actuar como representante de la cooperativa desaparece de manera automática.

 Funciones del Consejo Rector / Administrador/es

Los Estatutos deben regular el funcionamiento del C.R. pero, en cualquier caso, su función es la de gestionar la Cooperativa cumpliendo lo establecido en la Ley, los Estatutos y con las decisiones adoptadas en la Asamblea. En este sentido, las decisiones del C.R. que vayan en contra de la Ley, los Estatutos o los acuerdos de la Asamblea se podrán impugnar por cualquiera de los socios.

Si en la cooperativa no se llevan a cabo las obligaciones legales de las empresas, el responsable es el administrador.

Cuando la cooperativa opta por un solo administrador, conviene que haya otro de los socios que sea apoderado (que se le den poderes), para complementar la labor de gestión del administrador en el caso de ser necesario un apoyo, y en previsión de que el administrador no pueda ejercer sus funciones (bajas, vacaciones, viajes, etc.)

 Responsabilidad del Consejo Rector / Administrador/es

Los miembros del C.R. son responsables ante la cooperativa y ante terceros de las decisiones del C.R. salvo que no estuvieran presentes en el momento de adoptarlas o si se hubieran opuesto a esas decisiones.

El órgano de administración actúa por mandato, esto es sobre las decisiones estratégicas que haya adoptado la Asamblea, el Administrador o C.R. es el que queda encargado de llevarlas a cabo.

Que el administrador/es o los miembros del C.R. lleven a delante con su firma la gestión de la cooperativa, no quiere decir que puedan actuar por su cuenta y riesgo, los socios mantienen siempre la última palabra en tanto pueden cambiar al administrador/es o miembros del C.R. que no se ajusten a la política que de decida o defina la cooperativa en sus asambleas.

 El Interventor

El Interventor o Interventores son una figura exclusiva de las Cooperativas y tienen como función la supervisión del Consejo Rector y, en especial, del funcionamiento económico de la cooperativa para evitar que se cometan irregularidades. Se trataría de la figura que “controla o supervisa” la actividad del administrador/es o C.R.

Fundamentalmente actúan al finalizar el año tras el cierre del ejercicio, elaborando un informe sobre las Cuentas Anuales que servirá a la Asamblea para decidir si aprobarlas o no (Ver el apartado sobre las Cuentas Anuales). Este informe debe llevar su firma, sin ella no es válido.

 Nombramiento de los Interventores

El número de Interventores debe estar entre 1 y 6 como máximo, de los cuales un tercio pueden ser expertos independientes, su elección son competencia exclusiva de la Asamblea.

Los Estatutos deben fijar el número de Interventores y la duración de sus cargos, que no puede ser inferior a un año ni superior a tres. Normalmente se fija en dos, para renovar a la vez éste y el de administrador.

Nadie puede ser elegido como Interventor si hubiese sido miembro del Consejo Rector durante todo o parte del período sometido al control de los Interventores.

El cargo de Interventor no es remunerado, salvo para los expertos independientes, pero si les da derecho a recuperar los gastos que les ocasione el desempeño de esa función.

 Funcionamiento de los Interventores

Si la cooperativa no está obligada a auditar sus cuentas anuales, el Interventor/es deben presentar al Consejo Rector y a la Asamblea General un informe escrito sobre las Cuentas Anuales.

El plazo para realizar este informe es de treinta días desde la fecha en que el Consejo les entregó la correspondiente documentación. Los Interventores, para elaborar su informe, tienen derecho a consultar y comprobar toda la documentación necesaria a lo largo del ejercicio.

Para mantener su independencia y la estabilidad de la cooperativa, deben guardar secreto de sus investigaciones frente a los socios, y a otras personas, salvo a través del Informe de Intervención.

 El Director

El Director de la cooperativa es una figura potestativa de la Cooperativa que actúa contratada por la misma, y cuya función es la de dirigir la gestión habitual de la Cooperativa de acuerdo a los objetivos marcados y desarrollar las políticas establecidas en los Estatutos y por la Asamblea General y el Consejo Rector. El Director no debe ser necesariamente socio de la Cooperativa.

La existencia de la figura del Director es competencia exclusiva de La Asamblea General y, si los Estatutos no disponen otra cosa, corresponde al Consejo Rector decidir si se contará con un Director en la cooperativa, así como su nombramiento, designación, contratación y destitución del mismo, que puede ser cesado en cualquier momento.

El nombramiento y cese del Director deben inscribirse en el Registro de Cooperativas.

En caso de que el Consejo rector determine conceder poderes al Director por la cooperativa, tras elevar a público dichos poderes ante notario, habrá que inscribir la escritura de apoderamiento en el Registro de Cooperativas. De modo que sea público el alcance de los poderes otorgados por la cooperativa en favor del Director y su capacidad legal para actuar en nombre de la Cooperativa.

Este procedimiento de apoderamiento se produce de igual forma que para los miembros del C.R o para los socios que vayan a tener poderes.

 El Comité de recursos

Órgano igualmente potestativo, si así se establece en Estatutos, la cooperativa puede prever que exista un Comité de Recursos, para decidir sobre las reclamaciones que hagan los afectados contra las sanciones acordadas por el Consejo Rector o, el Administrador/es, y los demás recursos previstos en la Ley o en los Estatutos. No es frecuente, sólo existe en cooperativas con muchos socios.

Sólo pueden ser miembros del Comité de Recursos, los socios de pleno derecho que reúnan los requisitos de antigüedad, actividad cooperativa e idoneidad que exijan los Estatutos.

La composición del Comité, no inferior a cinco miembros, debe estar determinada por los Estatutos, que también deben regular las incompatibilidades y las causas de abstención.

El mandato de los miembros del Comité no puede ser inferior a tres años y pueden ser reelegidos.

Se debe regular en los Estatutos el funcionamiento del Comité de Recursos.

Para adoptar resoluciones cuestiones de disciplina, la votación será siempre secreta y no existirá el voto de calidad de ninguno de sus miembros.

La Asamblea General debe fijar las dietas que cobrarán los miembros del Comité por la asistencia a las sesiones de este órgano, y por el estudio y análisis previo de los recursos.

La elección, renovación y revocación del Comité de Recursos deben inscribirse en el Registro de Cooperativas.

Los acuerdos del Comité de Recursos son de aplicación inmediata, y pueden ser impugnados como si hubieran sido adoptados por la Asamblea General.


2.5. Socio y la Cooperativa

2.5.1. Personas que pueden ser socios

Pueden ser socios de las Cooperativas de primer grado tanto las personas físicas como las jurídicas, públicas o privadas, con las salvedades establecidas en la Ley. En el caso de cooperativas de Trabajo Asociado, pueden ser Socios Trabajadores de las cooperativas tanto las personas españolas como las extranjeras en edad de trabajar, siempre que estas últimas tengan permiso de residencia y de trabajo. En el resto de cooperativas y con las mismas características se considerarán Socios de Trabajo.

En las Cooperativas de segundo grado pueden ser socios las Cooperativas de primer grado, los socios de trabajo, y cualquier persona jurídicas, pública o privada y empresarios individuales.

Por otra parte, los trabajadores fijos no socios con más de dos años de antigüedad, tienen el derecho a solicitar su admisión como socios en la cooperativa, dentro de los seis meses siguientes a la fecha en que se cumplan esos dos años. La cooperativa decidirá sobre su incorporación o no y las cantidades a ingresar para ser socio.


2.5.2. Qué supone ser socio

Los socios tiene una doble relación con la cooperativa, de una parte son trabajadores al ser esa la Actividad Cooperativizada y por otra ostentan una relación societaria al ser propietarios de la cooperativa al ser quienes aportan y capitalizan el proyecto para crear y/o mantener la misma. Si la cooperativa ya está en funcionamiento, una persona puede pasar a ser socio aportando el capital que esté establecido en los Estatutos, incrementado si así lo establecen los estatutos con una cuota de entrada.

Además, ser socio trabajador supone participar activamente en la gestión de la cooperativa y corresponsabilizarse de sus actuaciones. Como “dueños” de la cooperativa son los que deciden lo que en ella ocurre, utilizando los órganos y cauces estipulados, en concreto la Asamblea General.

Definida esta especificidad en los socios trabajadores y de trabajo, es común a todo socio de una cooperativa:

Obligaciones de los socios:

  • Asistir a las reuniones de las Asambleas generales y demás órganos de la cooperativa de los que formen parte.
  • Participar en las actividades de la cooperativa.
  • No realizar actividades competitivas con las de la cooperativa, ni colaborar con quien las realice, salvo autorización expresa y justificada de los Administradores.
  • Guardar secreto sobre actividades y datos de la cooperativa cuando su divulgación pueda perjudicar a la cooperativa.
  • Pagar las aportaciones al capital social y las cuotas que se establezcan en los Estatutos y acuerdos de la Asamblea.
  • Participar en las actividades de formación y promoción cooperativa.
  • Cumplir los acuerdos de la Cooperativa.

Derechos de los socios:

  • Elegir y ser elegidos para los cargos de los órganos de la cooperativa.
  • Formular propuestas, y participar con voz y voto en la Asamblea General y de los demás órganos de los que formen parte.
  • Participar en todas las actividades de la cooperativa.
  • Recibir información.
  • La actualización y liquidación, en caso de baja, de las aportaciones al capital social, así como recibir intereses por las mismas.
  • Beneficiarse del retorno cooperativo, en caso de que lo haya.

2.5.3. Duración de la condición de socio

Salvo que los Estatutos establezcan otra cosa, la condición de socio es de duración indefinida.

Los Estatutos también pueden establecer la posibilidad de que los socios puedan estar "inactivos", esto es, no participar de la actividad cooperativizada por un tiempo, pero disfrutando del resto de derechos y deberes.


2.5.4. Adquisición de la condición de socio

La adquisición de condición de socio en una cooperativa viene establecida en los estatutos, donde figurará los requisitos imprescindibles pudiendo establecer un periodo de prueba de hasta 18 meses.

El procedimiento de incorporación, junto al proceso constitutivo de la cooperativa, se realiza mediante petición formal de ingreso mediante escrito al efecto.

Además, los trabajadores indefinidos con una antigüedad de más de dos años que reúnan los requisitos para ser socios, tienen 6 meses de plazo desde que se cumplieron los dos años para solicitar su admisión como socios. En este caso, la admisión es obligada y sin período de prueba.

Las solicitudes se presentan ante el Órgano de administración de la Cooperativa, Consejo Rector o Administrador/es, que deberán responder en el plazo máximo de 45 días. Si no hay respuesta en ese plazo, se entiende que la solicitud es admitida. Sin embargo, dado que el acuerdo de admisión puede ser recurrido, para que sea firme, tiene que haber transcurrido el plazo previsto en los Estatutos para su recusación.

En caso de denegarse la admisión, el solicitante puede recurrir la decisión del Órgano de Administración ante la Asamblea General o el Comité de Recursos, de existir éste, en el plazo máximo de 30 días o el que determine los estatutos desde la notificación.

Una vez que el alta es firme, el nuevo socio debe realizar la aportaciones obligatorias que le correspondan para que se le inscriba en el Libro de Socios. Estas aportaciones igualan las aportaciones que el resto de socios s hayan realizado a la cooperativa desde que esta se creó.


2.5.5. Pérdida de la condición de socio

 Voluntaria

El socio podrá darse de baja voluntariamente en la cooperativa en todo momento, mediante preaviso por escrito al órgano de administración en el plazo que fijen los Estatutos que no será nunca superior seis meses para las personas físicas y a un año para las personas jurídicas.

En caso de que sólo hubiera 3 socios y uno de ellos se diese de baja, la cooperativa debería restablecer el mínimo de tres socios en los plazos siguientes. A los 6 meses para perdería la condición de cooperativa fiscalmente protegida y transcurrido un año se estaría en causa de disolución de la cooperativa.

De acuerdo al principio de libre adhesión, los socios que lo consideren pueden darse de baja de la cooperativa, este acto nos es necesario elevarlo a público no inscribirlo en el Registro de Cooperativas. Sólo es necesario el registro en el libro de socios y previamente cursar la correspondiente solicitud de baja, la admisión de esa baja, la baja en el libro de socios y el documento que justifique y cierre la liquidación económica de este socio con la cooperativa.

Al efecto del cálculo de liquidación, si así lo establecen los estatutos, es posible rehusar la devolución de la aportación del socio y en todo caso se podrán deducir, siempre que así conste en los estatutos, los las cuantía equivalente al 20% de las aportaciones obligatorias en caso de baja voluntaria no justificada o dentro del periodo de permanencia mínimo.

A veces si se quiere, se produce una baja de socio como trabajador, pero este socio no desea desvincularse de la cooperativa y pasa a ser asociado, que aporta capital pero no trabaja en la cooperativa.

 Obligatoria

Ésta se produce cuando se dejan de cumplir los requisitos para ser socio bien por incumplimiento estatutario de acuerdo al específico régimen disciplinario bien por incumplimiento de la Ley, en estos casos la baja será obligatoria.

Corresponde al Órgano de Administración iniciar de oficio el procedimiento de expulsión a instancia del propio socio, de otro socio previa audiencia del interesado, salvo que sea este el que solicita la petición.

El acuerdo, en todo caso no será ejecutivo, en tanto no se agote el plazo máximo de dos meses para recurrir ante el Comité de Recursos o la Asamblea sin que el socio hubiera presentado recurso o resuelva el Comité de Recursos o la Asamblea en caso de que se hubiera presentado el recurso.

 Expulsión

La expulsión de un socio sólo puede ser acordada por falta muy grave contemplada en los Estatutos. El socio puede recurrir el acuerdo de expulsión en un plazo máximo de 2 meses, ante el Comité de Recursos o, en caso de que no exista, ante la Asamblea General.

Al efecto del cálculo de liquidación, se podrán deducir, siempre que así conste en los estatutos, los la cuantía equivalente al 30% de las aportaciones obligatorias en caso de expulsión.


2.5.6. Reembolso de las aportaciones en caso de baja o expulsión

Los socios dados de baja tienen derecho a exigir el reembolso actualizado de las aportaciones obligatorias realizadas al capital, menos las deducciones recogidas en los Estatutos en caso de expulsión, baja no justificada o baja durante el período de permanencia mínimo.

En todo caso el plazo de reembolso será de acuerdo a lo estipulado en los estatutos de la siguiente manera y en todo caso no podrá exceder de cinco años en el caso de expulsión y de tres en el resto de bajas. En el caso de fallecimiento del socio este plazo se reduce a 1 año.

Si así figura en los estatutos el Órgano de Administración puede rehusar incondicionalmente el reembolso de las aportaciones al Capital Social.

En función de las cuentas de la cooperativa, es posible que el socio reciba algo más de aquello que aportó, normalmente en situaciones de cooperativas con beneficios, o que reciba en su liquidación menos dinero del que ha aportado a la cooperativa, esto ocurre cuando la situación económica de la cooperativa está en una trayectoria de pérdidas.

Las aportaciones voluntarias se deben rembolsar en las condiciones que determine el acuerdo por el que se aprobaron dichas aportaciones.

Los socios a quienes se reembolse sus aportaciones al capital seguirán siendo responsables, durante un plazo de cinco años, de las deudas contraídas por la cooperativa con anterioridad a la fecha en la que se decidió el reembolso, en el caso de que el patrimonio social sea insuficiente para hacer frente a ellas.




3. Régimen económico, laboral y fiscal de la Cooperativa madrileña


3.1. Fuentes de Financiación

La cooperativas en tanto que empresa basan su estructura financiera en fondos propios y ajenos.

Si en las sociedades de capital, donde el rendimiento remunera el capital en proporción al porcentaje de capitalización del socio, en las cooperativas este esquema es radicalmente distinto.

De una parte el rendimiento remunera la actividad cooperativizada sin vínculo con la estructura de capital. Sin embargo en la concepción estrictamente capitaguia que definen las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF) inspiradoras del PGC 2007 actualmente en vigor que hunden su raíces en un modelo de capital especulativo y orientado a la información de entidades cotizadas, el modelo cooperativo en su estructura de capitalización tiene un complejo encuadramiento.

Una lectura estricta y literal de las NIIF aplicadas en nuestro PGC 2007, impone la consideración de las aportaciones de capital de los socios reembolsables como un pasivo, lo que ha llevado a tener que incorporar la posibilidad de rehusabilidad "incondicional" del capital como medio de solventar el prejuicio "contable" que no real que generaba en las sociedades cooperativas.

Por ello desde un punto de vista puramente financiero la estructura de financiación en las cooperativas tienen la siguientes características y estructura:

FINANCIACION PROPIA Fondo de reserva obligatorio
Fondo de reserva voluntario
Fondo de educación y promoción
CAPITAL SOCIAL Capital social considerado como patrimonio neto Aportaciones obligatorias socios rehusables
Aportaciones voluntarias socios rehusables
FINANCIACION AJENA Aportaciones voluntarias asociados rehusables
Capital social considerado como pasivo Aportaciones obligatorias socios reembolsables
Aportaciones voluntarias socios reembolsables
Aportaciones voluntarias asociados reembolsables
Financiación ajena financiera y de entidades de crédito



3.1.2. Financiación Propia

Si en las Sociedades de Capital, el Capital Social como patrimonio neto, en tanto que aportaciones de los socios a la estructura financiera de la sociedad tiene el carácter de Fondos Propios, en las Sociedades Cooperativas el Capital Social puede ser considerada como Fondo Propio o como un Pasivo en función de la naturaleza de la discrecionalidad de su disposición bien por el Órgano de Administración o la Asamblea, o por su obligatoriedad estatutaria.

De hecho se puede incluso subdividir los Fondos Propios de la cooperativa en Voluntarios y Obligatorios, en función de la discrecionalidad de su dotación.

En las Cooperativas, el Capital se considera como Fondos Propios y, por tanto, como Patrimonio Neto cuando se cumplan simultáneamente las siguientes condiciones:

  • Cuando el reembolso en caso de baja pueda ser rehusado incondicionalmente por el Consejo Rector o la Asamblea General, según establezcan la ley aplicable y los estatutos sociales de la cooperativa.
  • Siempre que no obliguen a la sociedad cooperativa a pagar una remuneración obligatoria al socio o partícipe y el retorno cooperativo sea discrecional.

Los otros recursos propios de las cooperativas consisten en los Fondos específicos que se nutren principalmente del Retorno Cooperativo y que son los siguientes:

  Fondo de Reserva Voluntario

Fondo que tiene su origen Como su nombre indica se trata de una reserva creada sólo en el caso en que lo decidan los socios en la asamblea general. Es una fuente de financiación interna que no goza de una regulación expresa en la Ley estatal, si bien el la 4/1999, de 30 de marzo, de Cooperativas de la Comunidad de Madrid define como Reserva Voluntaria aquella dotación que tiene como finalidad reforzar la consolidación, desarrollo y garantía de la Cooperativa y que está integrada por excedentes cooperativos no distribuidos entre los socios y será repartible a la liquidación de la Cooperativa si los Estatutos así lo prevén.

Este fondo aumenta por:

  • Por el porcentaje de los excedentes cooperativos disponibles estautariamente establecidos o por decisión de la Asamblea General

Disminuye por:

  • Las pérdidas extracooperativas y extraordinarias.
  • La compensación de las pérdidas derivadas de la actividad cooperativizada con los socios.
  Fondo de Reserva Obligatorio (FRO)

Este es por definición el único instrumento de financiación propio y único de la Cooperativa como Sociedad, se dice que es un fondo de la cooperativa ya que se destinará a la consolidación, desarrollo y garantía de la Cooperativa pero de no de sus socios ya que es irrrepartible, pero sí de disposición de la Cooperativa en la medida que se aplica a la compensación de pérdidas del ejercicio con el límite del 50% de cada ejercicio.

Este fondo aumenta por:

  • Recursos internos
    • Al menos el 20% del excedente cooperativo hasta alcanzar el triple del Capital Social o superior porcentaje si así lo determina la asamblea general.
    • 100% del beneficio extracooperativo y extraordinario.
    • La asignación correspondiente de la regularización de balances.
  • Recursos externos
    • Las deducciones de la aportaciones obligatorias aplicadas a los socios en caso de baja.

El fondo disminuye:

  • Por imputación, como máximo el cincuenta por ciento de las pérdidas cooperativas
  • Por imputación del 100% de las pérdidas extracooperativas y extraordinarias.
  Fondo de Educación y Promoción (FEP)

El fondo de educación y promoción es una cuenta de pasivo específica de las sociedades cooperativas, su existencia y dotación es obligatoria y puede decirse que no es de la cooperativa, en tanto que se trata de un fondo inembargable contra el que no cabe imputar pérdidas que no estén directamente relacionadas con la aplicación del propio fondo y es, además inembargable. Tampoco es de los socios cooperativistas, ya que es como el FRO, es irrrepartible.

El fin de fondo y de su dotación es dar cumplimiento al principio cooperativo de educación, formación e información a los socios. Por este motivo se destina a todas aquellas actividades que sean fijadas por la asamblea general y que contengan un componente de formación de los socios y trabajadores, cumplan con alguna de las finalidades formativas y culturales, la promoción y difusión del cooperativismo y de las relaciones intercooperativas y la promoción cultural, profesional y asistencial de sus socios, de sus trabajadores, del entorno local y de la comunidad en general así como acciones medioambientales.

Este fondo aumenta por:

  • Recursos internos
    • Al menos el 5% del excedente cooperativo o superior porcentaje si así lo determina la asamblea general.
    • Donaciones y ayudas recibidas para el cumplimiento de los fines de dicha reserva.
  • Recursos externos
    • Las sanciones económicas que imponga la Cooperativa a sus socios.

El fondo disminuye:

  • Aplicación de aquellas actividades que sean fijadas por la asamblea general en cumplimiento del destino del Fondo.
  • Aplicación en depósito, en intermediarios financieros o en valores de deuda pública, cuyos rendimientos se aplicarán al mismo fin


3.1.3. Financiación ajena

El Capital Social como Pasivo (CS) En la Sociedad Cooperativa el capital social es un instrumento necesario, pero siempre subordinado a la actividad cooperativizada del socio. Por otra parte la variabilidad del Capital Social en función de las altas y bajas de socios, configuran la cooperativa como una sociedad de Capital Variable.

Por ello cuando se dan las circunstancias siguientes se considera el capital social como un pasivo:

De acuerdo a la normativa se considerara Capital Social con carácter de pasivo las aportaciones al Capital Social que no cumplan con las condiciones de Capital Social con carácter de Patrimonio Neto. Pero de manera específica podemos concretar en que se deben considerar como tal cuando las aportaciones de los socios al Capital Social:

  • Contienen derecho de reembolso en el caso de baja y/o tienen asociada una remuneración o retorno obligatorio.
  • Esto es importante ya que cuando para ser considerado pasivo basta con no cumplir una de las dos condiciones de Capital Social con carácter de Partrimonio Neto.

Aumenta por:

  • Recursos internos
  • Recursos externos
    • Aportaciones obligatorias y voluntarias al capital social de los socios con derecho a reembolso en caso de baja.
    • Aportaciones voluntarias al capital social de los asociados con derecho a reembolso en caso de baja

Disminuye:

  • Por imputación de pérdidas al socio.
  • Por reembolso de aportaciones al socio que se da de baja.
  • Para el restablecimiento del equilibrio entre el capital social y el patrimonio contable o haber social disminuido por consecuencia de pérdidas

Retribución del capital. La remuneración de las aportaciones al capital social consecuencia de la anterior clasificación tienen también su especificidad. Así, cuando la remuneración de las aportaciones, obligatorias y voluntarias al capital social es la establecida en los estatutos de la sociedad cooperativa o en el acuerdo de admisión adoptado por el órgano competente cabe ser clasificada como:

  • Cuando las aportaciones se hayan calificado como fondos propios, la remuneración se considerará una distribución de resultados y, por lo tanto, supondrá una minoración directa del patrimonio neto.
  • Cuando las aportaciones se contabilicen como un pasivo financiero, la remuneración se reconocerá aplicando los siguientes criterios:
    • Si la remuneración es obligatoria, motivará el registro de un gasto en la cuenta de pérdidas y ganancias.
    • Si la remuneración es discrecional, se contabilizará como una distribución de resultados en la fecha en que la Asamblea General adopte el acuerdo de distribución en la medida que retribuye un componente de patrimonio neto.

3.1.4. Otros medios de financiación

  • Los bienes o fondos entregados por los socios para la gestión cooperativa o la utilización de sus servicios, que no se consideren aportaciones a capital, que son embargables por los acreedores personales de los socios, salvo los derechos preferentes que correspondieran a la cooperativa.
  • Cualquier modalidad que la Asamblea General decida como medio de financiación voluntaria de la Cooperativa proveniente de sus socios o terceros, de acuerdo a la legislación vigente.
  • Igualmente las Cooperativas podrán emitir obligaciones convertibles en aportaciones sociales al capital, esta convertibilidad no afectaría a los obligacionistas que fuesen socios.
  • La Asamblea General puede acordar la emisión de títulos participativos por tiempo determinado y remuneración relacionada con los resultados del ejercicio. Estos valores, podrán tener la consideración de valores mobiliarios. Por dicho título el suscriptor realiza una aportación económica por un tiempo predeterminado y a cambio recibe una remuneración que estará enfunción principalmente de los resultados del ejercicio. En lo que afecta a participaciones especiales, rige lo estipulado por la ley estatal.


3.2. Fiscalidad Cooperativa

3.2.1. Protección fiscal

La Ley 20/1990, de 19 de diciembre, sobre régimen fiscal de las cooperativas pretende favorecer la existencia de las cooperativas, para lo cual establece dos niveles de protección:

  • Cooperativas protegidas. Las Entidades que, sea cual fuere la fecha de su constitución, se ajusten a los principios y disposiciones de la Ley General de Cooperativas o de las Leyes sustantivas de cooperativas de las Comunidades Autónomas competentes en la materia.
  • Cooperativas especialmente protegidas. A efectos fiscales tendrán la consideración especialmente protegidas y con ventajas suplementarias en materia fiscal aquellas que además de cumplir con ser protegidas, sean:
  Cooperativas de Trabajo Asociado

Cooperativas de Trabajo Asociado, cuando cumplan las condiciones siguientes:

Se considerarán especialmente protegidas las Cooperativas de Trabajo Asociado que cumplan los siguientes requisitos:

  • Que asocien a personas físicas que presten su trabajo personal en la cooperativa para producir en común bienes y servicios para terceros.
  • Que el importe medio de sus retribuciones totales como retornos cooperativos no excedan del 200 por 100 de la media del mismo sector de actividad.
  • Límites a la contratación de personas no socios:
    • Que el número de trabajadores por tiempo indefinido no exceda del 10 por 100 del total de sus socios. Si el número de socios es inferior a diez, podrá contratarse un trabajador salariado.
    • Que el número de jornadas legales de trabajo realizadas por trabajadores contratados mediante cualquier otra modalidad de contrato por los socios durante el ejercicio económico no supere el 20 por 100 del total de la realizadas por los socios.
    • A efectos de estos porcentajes no se consideran a efectos de cómputo:
      • Los trabajadores con contrato de trabajo en prácticas, para la formación en el trabajo o bajo cualquier otra fórmula establecida para la inserción laboral de jóvenes.
      • Los socios en situación de suspensión o excedencia y los trabajadores que los sustituyan.
      • Aquellos trabajadores asalariados que una cooperativa deba contratar por tiempo indefinido por subrogación.
      • Los socios en situación de prueba.
  Cooperativas agrarias
  • Que asocien a personas físicas titulares de explotaciones agrícolas, forestales, ganaderas o mixtas, situadas dentro del ámbito geográfico al que se extienda estatutariamente la actividad cooperativizada.
  • Que en la realización de sus actividades agrarias respeten los siguientes límites:
    • Que la actividad cooperativizada realizada por la cooperativa, tenga el destino exclusivo para sus propias explotaciones o para las explotaciones de sus socios, no sean cedidos a terceros no socios.
    • Las cooperativas agrarias podrán distribuir al por menor productos petrolíferos a terceros no socios con el límite del 50% de operaciones con terceros.
    • Que no realicen operaciones similares a la actividad cooperativizada de explotaciones de terceros por valor superior, por cada ejercicio económico, al 5 por 100 del precio de mercado o al 40 por 100 del mismo precio.
    • Que las bases imponibles del Impuesto sobre Bienes Inmuebles correspondientes a los bienes de naturaleza rústica de cada socio no supere determinados límites.
  Cooperativas de Explotación Comunitaria de la Tierra
  • Que sus socios sean personas físicas titulares de derechos de uso y aprovechamiento de tierras y los cedan a la cooperativa.
  • Límites a la contratación de personas no socios:
    • Que el número de trabajadores por tiempo indefinido no exceda del 20 por 100 del total de sus socios. Si el número de socios es inferior a diez, podrá contratarse un trabajador salariado.
    • Que el número de jornadas legales de trabajo realizadas por trabajadores contratados mediante cualquier otra modalidad de contrato por los socios durante el ejercicio económico no supere el 40 por 100 del total de la realizadas por los socios.
    • A efectos de estos porcentajes no se consideran a efectos de cómputo:
      • Los trabajadores con contrato de trabajo en prácticas, para la formación en el trabajo o bajo cualquier otra fórmula establecida para la inserción laboral de jóvenes.
      • Los socios en situación de suspensión o excedencia y los trabajadores que los sustituyan.
      • Aquellos trabajadores asalariados que una cooperativa deba contratar por tiempo indefinido por subrogación.
      • Los socios en situación de prueba.
    • Que no se conserven, tipifiquen, manipulen, transformen, transporten, distribuyan, comercialicen productos de explotaciones ajenas en cuantía superior, en cada ejercicio económico, al 5 por 100 del precio de mercado con productos agrarios de terceros.
    • Que las bases imponibles del Impuesto sobre Bienes Inmuebles correspondientes a los bienes de naturaleza rústica de cada socio no supere determinados límites.
  Cooperativas del Mar
  • Que asocien a personas físicas que sean pescadores, armadores de embarcaciones, titulares de viveros de algas o de cetáreas, mariscadores, concesionarios de explotaciones de pesca y, en general, a personas físicas titulares de explotaciones dedicadas a actividades pesqueras, las comunidades de bienes y Cofradías de pescadores.
  • Que el volumen de las ventas o entregas realizadas en cada ejercicio económico, no supere el límite Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas para la aplicación del Régimen de Estimación Objetiva Singular.
  • Que en la realización de sus actividades cooperativizadas pesqueras respeten los siguientes límites:
    • No sean cedidos a terceros no socios, salvo que se trate de los remanentes ordinarios de la actividad cooperativa o por razones no imputables a la cooperativa.
    • Que no realicen operaciones similares a la actividad cooperativizada de explotaciones de terceros por valor superior, por cada ejercicio económico, al 5 por 100 del precio de mercado o al 40 por 100 del mismo precio.
  Cooperativas de Consumidores y Usuarios
  • Que asocien a personas físicas con el objeto de procurarles, en las mejores condiciones de calidad, información y precio, bienes cuya entrega no esté gravada en el Impuesto sobre el Valor Añadido al tipo incrementado.
  • Que el importe medio de sus retribuciones totales como retornos cooperativos no excedan del 200 por 100 de la media del mismo sector de actividad.
  • Que las ventas efectuadas a personas no asociadas, dentro del ámbito de las mismas, no excedan del 10 por 100 del total de las realizadas por la cooperativa en cada ejercicio económico o del 50 por 100, si así lo prevén sus estatutos.
    • No serán de aplicación esta limitación para aquellas cooperativas que tengan un mínimo de 30 socios de trabajo y, al menos, 50 socios de consumo por cada socio de trabajo.


3.3. Impuestos de Aplicación

3.3.1. Impuesto sobre Sociedades

Están obligadas a presentar este impuesto todas las cooperativas que tengan el domicilio en España.

Cuándo hay que presentarlo, este impuesto hay que presentarlo TODOS LOS AÑOS, tanto si se tiene beneficio como si se han tenido pérdidas. También todas aquellas cooperativas que no hayan iniciado la actividad o hayan causado baja en la misma como plazo máximo de 25 días naturales siguientes a los seis meses posteriores al cierre del ejercicio.

Si hemos tenido beneficio, el impuesto nos saldrá a pagar. Por el contrario, si hemos tenido pérdidas, nos quedarán resultados negativos que podremos compensar durante años siguientes.

Modelos de presentación, de acuerdo a la sujeción y de la situación de cada cooperativa deberá elegir el modelo correspondiente, pero en general, la mayoría de las cooperativas, como PYMES que son, utilizan el modelo 200.

Lugar de presentación, si el resultado es a pagar o a devolver, en el banco o caja donde la cooperativa tenga abierta cuenta a su nombre. Si el resultado es cero se presenta en la Delegación de Hacienda correspondiente o por correo certificado.

Pagos a cuenta, si un año hemos tenido que pagar este impuesto, estamos obligados a realizar pagos a cuenta del mismo en los días del 1 al 20 de los meses de octubre, diciembre y abril siguientes, mediante el modelo 202.

El porcentaje a aplicar para el pago a cuenta, se publica todos los años en los Presupuestos Generales del Estado, siendo durante los últimos años el 18% de la cuota que tuvimos que pagar en el ejercicio anterior.

  Ventajas Fiscales en IS Cooperativas:

En el Impuesto sobre Sociedades se aplicarán los siguientes tipos de gravamen:

  • A la base imponible, positiva o negativa, correspondiente a los resultados cooperativos se le aplicará el tipo del 20 por 100.
  • A la base imponible, positiva o negativa, correspondiente a los resultados extracooperativos se le aplicará el tipo general.
  • Asimismo, gozarán, en el Impuesto sobre Sociedades, de libertad de amortización de los elementos de activo fijo nuevo amortizable, adquiridos en el plazo de tres años a partir de la fecha de su inscripción en el registro de cooperativas.
  • A las cooperativas especialmente protegidas, además disfrutarán de una bonificación del 50 por 100 de la cuota íntegra resultante del impuesto de sociedades.
  Cálculo del impuesto de sociedades en cooperativas

A efectos de cálculo del IS es fundamental distinguir, una vez más cómo opera la importancia de la actividad cooperativizada, al tener que distinguir entre resultados cooperativos y extracooperativos.

Los beneficios que generan las propias empresas pueden servir como medio para la financiación de las mismas. Las cooperativas están obligadas a distinguir claramente en su contabilidad entre resultados cooperativos y resultados extracooperativos.

RESULTADOS COOPERATIVOS

Se consideran resultados cooperativos aquellos que provienen de la actividad cooperativizada de la cooperativa con sus socios.

El beneficio cooperativo se calcula como diferencia entre los Ingresos y los Gastos necesarios para su obtención. Son los procedentes de:

  • La actividad de la cooperativa, señalada en el objeto social, realizada por los/as socios/as.
  • Las subvenciones, tanto de explotación como de capital, imputadas en el ejercicio.
  • En general intereses o retornos procedentes de participaciones en otras cooperativas u otras empresas que realicen trabajos para la nuestra.
  • Los intereses de los bancos derivados de la gestión ordinaria de la cooperativa.
RESULTADOS EXTRACOOPERATIVOS

Los resultados extracooperativos son aquellos que provienen de las operaciones extraordinarias que realice la cooperativa, ajenas al objeto social, y aquellas operaciones, sean ordinarias o no, realizadas por terceros no socios/as, como por ejemplo los/as trabajadores/as contratados.

Esto quiere decir que en el momento en que la cooperativa tenga un/a trabajador/a contratado, se encuentra obligada a la distinción de resultados.

El beneficio extracooperativo se calcula como diferencia entre los Ingresos y los Gastos necesarios para su obtención. Son los procedentes de:

  • La actividad de la cooperativa, señalada en el objeto social y la actividad cooperativizada realizada con o por terceros.
  • Las actividades ajenas al objeto social de la cooperativa.
  • Los intereses o retornos procedentes de inversiones en otras empresas que no sean de economía social, o los procedentes de inversiones distintas de la gestión de la tesorería ordinaria de la cooperativa.
  • Las subcontrataciones de empresas para realizar los servicios de la actividad cooperativizada.

Los resultados extracooperativos y extraordinarios, tanto positivos como negativos, se destinarán en su totalidad a la reserva obligatoria.

Mecánica del cálculo del impuesto:


RESULTADO CONTABLE
1.000,00 €
RESULTADO COOPERATIVO RESULTADO EXTRACOOPERATIVO
900,00 € 100,00 €

CÁLCULO DEL IMPUESTO
FRO 20% DE COOPERATIVO 180,00 € FRO 100% DE EXTRACOOPERAT 100,00 €
FEP 5% DE COOPERATIVO 45,00 €
DOTACIÓN TOTAL A FRO
280,00 €
DOTACIÓN TOTAL A FEP
45,00 €

CÁLCULO DE DOTACIONES A FONDOS
BASE IMPONIBLE IS ANTES DE DOTACIONES
RDO. COOPERATIVO 900,00 € RDO. EXTRACOOPER 100,00 €
BASE IMPONIBLE IS TRAS DOTACIONES
DEDUCCIÓN 50% FRO 90,00 € DEDUCCIÓN 50% FRO 50,00 €
DEDUCCION 100% FEP 45,00 €
BASE I COOP CORREGIDA 765,00 € BASE I EXTRACOOP CORREGIDA 50,00 €
TIPO COOPERATIVO 20% 153,00 € TIPO EXTRACOOPERAT 30% 15,00 €


CUOTA GENERAL COOP + EXTRACOOP
168,00 €
BONIFICACIÓN DE ESPECIALMENTE PROTEGIDA 50%
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3.3.2. Impuesto sobre Valor Añadido

El Impuesto sobre el Valor Añadido es un impuesto indirecto europeo armonizado, regulado por la Ley 37/1992, de 28 de diciembre, del Impuesto sobre el Valor Añadido que grava el consumo de de bienes y servicios conde el sujeto pasivo es el coonsumidor final, siendo el impuesto trasladado a través de la cadena de valor del producto. La liquidación del IVA, sin embargo no la realiza el sujeto pasivo, sino que se liquida por las empresas y profesionales a través de las liquidaciones y que grava las operaciones:

  • Las ventas de bienes y de servicios efectuadas por las empresas y/o profesionales.
  • Las compras de bienes dentro de la unión Europea.
  • Las importaciones de bienes de oros países.

Es decir, grava las transacciones económicas, y está destinado a ser soportado por los consumidores finales. En este sentido, se entiende por consumidor final cualquier persona o entidad que no realice actividades económicas. Este es el caso habitual de las personas físicas y de muchas asociaciones, pero no el de las empresas. Es decir, las empresas no son consumidores finales, por lo que no soportan el I.V.A. sino que, simplemente lo recaudan para Hacienda y trimestralmente se lo pagan.

  ¿Cómo se tramita, se declara y se liquida?

Lo primero es notificar a Hacienda que vamos a desarrollar actividades económicas por las que presentaremos declaraciones de I.V.A. Esta información se tramita en el modelo 036 alta censal, o alta del Impuesto de Actividades Económicas.

Habrá que presentar las siguientes declaraciones:

DECLARACIÓN / LIQUIDACIÓN FECHAS
Primer Trimestre (Mod. 303) Entre el 1 y el 20 de abril
Segundo Trimestre (Mod. 303) Entre el 1 y el 20 de julio
Tercer Trimestre (Mod. 303) Entre el 1 y el 20 de octubre
Cuarto Trimestre (Mod. 303) Entre el 1 y el 30 de enero del año siguiente
Resumen Anual (Mod. 390) Entre el 1 y el 30 de enero del año siguiente


  Tipos de IVA

Actualmente el IVA grava las operaciones con tres tipos

  • IVA General del 21%
  • IVA Reducido del 10%
  • IVA Superreducido del 4%

Las declaraciones se presentan a través del banco o ante Hacienda. Si sale a pagar, se la ingresaremos a Hacienda. Si sale a cobrar, Hacienda no nos lo devolverá inmediatamente, sino que permitirá que lo descontemos en las declaraciones trimestrales posteriores. Sólo en caso de que al finalizar el año aún nos deban algo, nos lo pagarán tras presentar el resumen anual.

En caso de no presentar y liquidar las declaraciones trimestrales, Hacienda impondrá una multa y un recargo sobre el importe que debíamos de pagar en un principio, pudiendo, en función de las cantidades no pagadas, llegar a ser un delito y no una simple falta.

Si lo que no presentamos es el resumen anual no habrá recargo, pues con el resumen anual no hay que pagar nada, pero sí una multa por no presentarlo.

  Operaciones Exentas

La exención de I.V.A. siempre es para determinadas actividades y no para la empresa en su conjunto. El que una o varias de nuestras actividades estén exentas del I.V.A. significa que podemos realizar facturas relacionadas con ellas sin cobrar el I.V.A. correspondiente y, por tanto, no deberemos incluirlas ni en las declaraciones trimestrales ni en los resúmenes anuales, ni podremos deducirnos el I.V.A. soportado en nuestras compras relacionadas con esas actividades.

A título enumerativo y no restrictivo, podemos citar las siguientes actividades exentas:

  • Los servicios médicos y sanitarios incluidos los psicológicos.
  • Los servicios de carácter social.
  • La enseñanza, pero no toda, solo la de la infancia y juventud, la enseñanza escolar, universitaria y de postgrado, la de idiomas, etc., realizada por entidades autorizadas para su ejercicio.
  • Los servicios deportivos y culturales, prestados por entidades de derecho público, como federaciones, etc.
  • Las operaciones de seguros.
  • Las operaciones financieras como depósitos en efectivo, la transmisión de créditos, etc.
  • Los arrendamientos con destino exclusivo a vivienda, y los garajes anexos.
  • Los servicios postales.
  • Las loterías y juegos de azar.

3.3.3. Impuesto de Actividades Económicas

El I.A.E. es el Impuesto de Actividades Económicas y grava el mero ejercicio de una actividad económica.

En la práctica se trata de un número que se nos adjudica, y que identifica la actividad o actividades que desarrollamos dentro de la cooperativa. Si se hacen dos o más actividades hay que pedir un I.A.E. por cada una de ellas.

Impuesto obligatorio, pues deberán darse de alta en tantos epígrafes como actividades realice, en base a la lista de actividades confeccionada por Hacienda, pero que en el caso de las cooperativas y en los primeros años gozan de numerosas exenciones.

Supone el comienzo de la actividad de una empresa, por lo que antes de la fecha de inicio de actividad, no pueden existir facturas de ingreso de la empresa, ya que ésta no ha comenzado a prestar servicios, sin embargo, si puede haber facturas de gasto.

  Tramitación

El I.A.E. se tramita normalmente ante la administración de Hacienda que nos corresponda. La declaración de inicio de nueva actividad se realiza a través del modelo 036, el mismo que se utiliza para solicitar N.I.F. o comunicar cambios a Hacienda. Se presenta antes de comenzar la actividad.

  Exenciones aplicables a cooperativas

Existe una exención durante los dos primeros años de actividad, siempre que no se facture más de 1 millón de euros. Las cooperativas, una vez que superen esta cifra, deberán pagar I.A.E. todos los años, pero sobre la cantidad a abonar, disfrutan de una bonificación del 95%, o sea, pagan sólo el 5% de la cantidad que les corresponda abonar por actividad.

La cantidad a abonar en concepto de I.A.E. queda fijada anualmente por el Gobierno en unas tablas.

En los primeros años no debe ser una preocupación el pago de la cuota, pero sí hay obligación de comunicar (presentar el impreso de alta en cada actividad) el comienzo de cada una de ellas. Esta comunicación no hay que renovarla anualmente.


3.3.4. Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados

Es un impuesto que grava y regulados por Real Decreto Legislativo 1/1993, de 24 de septiembre, por el que se aprueba el Texto refundido de la Ley del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados.

  • Las transmisiones patrimoniales onerosas, es decir, las transmisiones patrimoniales que van acompañadas de una contraprestación.
  • Las operaciones societarias.
  • Los actos jurídicos documentados.

El Impuesto afecta tanto a personas físicas como jurídicas, todas están afectadas por este impuesto. Las cooperativas están exentas de a cuerdo a la siguiente clasificación:

  • Cooperativas protegidas:
    • Los actos de constitución, ampliación de capital, fusión y escisión.
    • La constitución y cancelación de préstamos, incluso los representados por obligaciones.
    • Las adquisiciones de bienes y derechos que se integren en el Fondo de Educación y Promoción para el cumplimiento de sus fines
  • Cooperativas especialmente protegidas:
    • Los actos de constitución, ampliación de capital, fusión y escisión.
    • La constitución y cancelación de préstamos, incluso los representados por obligaciones.
    • Las adquisiciones de bienes y derechos que se integren en el Fondo de Educación y Promoción para el cumplimiento de sus fines.
    • Las operaciones de adquisición de bienes y derechos destinados directamente al cumplimiento de sus fines sociales y estatutarios.

Debemos declarar y presentar este impuesto, pero no liquidarlo.

La tramitación se realiza a través de las oficinas de recaudación de las Comunidades Autónomas, ya que se trata de un impuesto transferido, o a través de la compra de documento, modelo 600 donde va incluido el impuesto, caso de las letras de cambio o los contratos oficiales de alquiler, o liquidándolo directamente a través de los honorarios de los notarios.

A modo de ejemplo no restrictivo pero si enumerativo, las operaciones más comunes de una sociedad cooperativa son:

  • Actos de constitución, ampliación de capital, fusión y escisión.
  • Constitución y cancelación de préstamos.
  • Adquisiciones de bienes y derechos que se integren en el Fondo de Educación para el cumplimiento de sus fines.
  • Operaciones de adquisición de bienes y derechos destinados directamente al cumplimiento de sus fines sociales.


3.4. Relaciones laborales en las Cooperativas. Empleo Cooperativo

3.4.1. RETA

3.4.2. Régimen general

3.4.3. Especificidades



4. Distintas formas de emprendimiento asociadas a las tipologías de cooperativas

4.1. Breve descripción de los tipos de cooperativas más vinculados con el emprendimiento y la creación de empleo

4.1.1. Cooperativas de trabajo asociado

Son aquellas que tienen por objeto crear, mantener o mejorar para los socios puestos de trabajo a tiempo parcial o completo, mediante la organización en común de la producción de bienes o servicios para terceros; y en general el poder de autoorganización y gestión democrática de la Cooperativa de Trabajo, sea cual fuere la duración, periodicidad, intensidad o continuidad de dichos esfuerzos y el sector económico en que los mismos se desarrollen.

4.1.2. Cooperativas de Iniciativa Social

Son aquellas Cooperativas de Trabajadores Asociados que tienen por objeto principal la prestación de servicios relacionados con: la protección de la infancia y de la juventud, la asistencia a la tercera edad, la educación especial y asistencia a personas con minusvalía, la asistencia a minorías étnicas, refugiados, asilados, personas con cargas familiares no compartidas, exreclusos, alcohólicos y toxicómanos, la reinserción social y prevención de la delincuencia, así como de servicios dirigidos a los colectivos que sufran cualquier clase de marginación o exclusión social en orden a conseguir que superen dicha situación.

Para ser inscrita como Cooperativa de Iniciativa Social, la entidad deberá reunir los siguientes requisitos:

  • Constancia en los Estatutos de la ausencia de ánimo de lucro, así como que, en el supuesto de que en un ejercicio económico se produzcan excedentes o beneficios, los mismos en ningún caso serán repartidos entre los socios trabajadores, dedicándose a la consolidación y mejora en el servicio prestado.
  • Constará en los Estatutos Sociales el carácter gratuito de los cargos del Consejo Rector.
  • Las aportaciones de los socios trabajadores al capital social, tanto obligatorias como voluntarias, no podrán devengar interés alguno.
  • Las retribuciones de los socios trabajadores y de los trabajadores por cuenta ajena no podrán superar el 150 % de las retribuciones que, en función de la actividad y categoría profesional, establezca el Convenio Colectivo aplicable que guarde mayor analogía.

Las Cooperativas de Iniciativa Social serán consideradas por la Administración Pública de la Comunidad de Madrid, como entidades sin fines lucrativos a todos los efectos.

4.1.3. Cooperativas de Servicios Empresariales y Cooperativas de Servicios Profesionales

La Cooperativa de Servicios Empresariales y la Cooperativa de Servicios Profesionales tienen por objeto realizar toda clase de prestaciones, servicios o funciones económicas, con el fin de facilitar, promover, garantizar, extender o completar la actividad o los resultados de las explotaciones independientes de los socios, o los constituidos por profesionales y artistas que desarrollen su actividad de modo independiente y tengan como objeto la realización de servicios y ocupaciones que faciliten la actividad profesional de sus socios.

Asimismo, podrá afrontar la solución conjunta de necesidades, proyectos, cargas o consecuencias derivadas de dichas actividades independientes, tales como las medioambientales, las de formación y actualización profesional, las laborales susceptibles de gestión compartida, las de investigación y desarrollo, las tecnológicas en cualquier ámbito, las actividades de exportación y cualesquiera otras de interés común para los socios.

Cuando se trate de entidades formadas por profesionales liberales o por artistas, la ejecución y responsabilidad en la realización de los encargos se regirá por la normativa civil o mercantil y profesional que sea de aplicación; en este caso, la denominación de las mismas será Cooperativas de Servicios Profesionales.

4.1.4. Cooperativas de Servicios Profesionales

Los Estatutos de estas Cooperativas podrán regular el voto plural de los socios.

Estas entidades podrán realizar su actividad cooperativizada con terceros no socios si lo prevén los Estatutos, hasta un cuarenta por ciento del volumen total de actividades y servicios prestados a los socios cada año.

Los Estatutos determinarán el nivel de colaboración exigible a los socios y el alcance e intensidad de las facultades coordinadoras reconocidas a la Cooperativa en beneficio de todos aquéllos; asimismo establecerán si ésta puede participar financieramente, de forma prudencial, en las actividades, empresas o explotaciones de los socios, así como los criterios básicos y objetivos para que ello no suponga discriminaciones infundadas o arbitrarias entre los cooperadores.

4.1.5. Cooperativas de Consumidores

Las Cooperativas de Consumidores son las que, asociando a personas físicas, tienen por objeto el suministro de bienes y servicios para el uso y consumo de los socios y quienes conviven con ellos, incluyendo las actividades de tiempo libre, así como acciones en defensa y promoción de los derechos de consumidores y usuarios.

Estas Cooperativas podrán producir los bienes y servicios que proporcionen a sus socios sin perder su carácter específico.

4.1.6. Cooperativas de Enseñanza

Son Cooperativas de Enseñanza las que desarrollan actividades docentes en sus distintos niveles, etapas, ciclos, grados y modalidades, en cualesquiera ramas del saber o de la formación. Podrán realizar también actividades extraescolares y conexas, así como prestar servicios escolares complementarios y cuantos faciliten las actividades docentes.

Cuando asocien a los padres de los alumnos, a representantes legales de éstos o a los propios alumnos, les serán de aplicación las normas de la presente Ley sobre Cooperativas de Consumidores. Los profesores y restante personal del centro podrán incorporarse, bien como socios de trabajo, bien como colaboradores; esta última posición también podrán asumirla, entre otros interesados, los ex alumnos.

Cuando la Cooperativa de Enseñanza asocie tanto a profesores como a éstos junto con personal no docente y de servicios, se aplicarán las normas de esta Ley reguladoras de las Cooperativas de Trabajo, pudiendo asumir la posición de colaboradores, entre otros interesados, los alumnos, sus padres o sus representantes legales, así como los ex alumnos.

4.1.7. Cooperativas Integrales

Son aquellas que gestionan bajo los principios cooperativos las actividades convergentes de, al menos, dos fases económicas, en especial la producción y la distribución de bienes y servicios, a partir del esfuerzo diferenciable pero coordinado de socios de trabajo y socios usuarios.




5. Recursos Cooperativos en la Comunidad de Madrid

5.1. Referencia al asociacionismo Cooperativo y de la Economía Social en Madrid

5.2. Ayudas y recursos Público-Privados para la constitución y expansión de Cooperativas madrileñas

5.3. Recursos Financieros públicas y privadas vinculadas al emprendimiento y líneas de ayuda y capitalización

5.4. Asesoramiento y promoción con los principales recursos que tanto la Comunidad de Madrid, como las diferentes entidades ponen a disposición de los usuarios.




6. Recursos académicos y de estudios